jueves, 2 de julio de 2015

Cata por Dios !


Estaba en la biblioteca como de costumbre, pero debo  confesar que los 35 grados con los que hemos pasado esta jornada me hicieron desconcentrar fácilmente, de repente vi una publicación que me llamo la atención y simplemente la leí.
De repente la emoción me pudo y trine en mi twitter con el ánimo simplemente de ahondar un poco más en un tema que me venía rondando en la cabeza desde mi último post.
Hasta qué punto consideramos que nuestra racionalidad nos permite justificar algunas cosas, darle el orden natural a otras y  menospreciar no se cuentas más?  Catalina por Dios  no sé si sea  “chauvinismo” Colombiano o no los reclamos diplomáticos que ha hecho el gobierno para pedir que se respete el pueblo Colombiano. Yo he reflexionado por días lo paradójico que puede ser  nuestro afán de racionalizar con un carácter de universalidad. Además  en nuestro afán de hacer una crítica a algún evento o suceso olvidemos ciertos elementos que a mi manera  de ver son válidos y merecen ser tenidos en cuenta.
Por ejemplo cuanto leí esta frase:
“Ella perdió su puesto honorífico, en medio de insultos que, sorprendentemente, solo confirmaban que no somos un país de cocainómanos y narcotraficantes, pero sí uno de matones de bien que por nada del mundo aceptan una broma”.
Creo que reflexione a  los tantos momentos que he tenido que presentarme y decir mi nacionalidad  en un evento, en un foro, delante de profesores  o de personas de diferentes nacionalidades y su mirada burlesca y grosera se viene contra mí para recordarme que vengo del país de la coca, de las tetonas y culonas que se prostituyen en Europa. Luego me  digo que ignorantes son, pero recuerdo que somos un país que ha vivido un proceso de colonización y que pertenecemos al grupo disque de "países en vía de desarrollo".
En lo personal siento que ese pedazo de identidad que ni siquiera es nacionalidad, me deja reducido a esa simple expresión “narcotraficante”  me produce todos los escalofríos del mundo. 
Debo confesarte Catalina que siempre  me lleno de valor y de manera respetuosa les interrogo si acaso conocen  todos los muertos que hemos tenido que cargar a causa del narcotráfico, o si saben cuántas mujeres  son comercializadas en la trata de personas. Ademàs les repito que si al día cruzo 30 europeos  y a la semana 210 y que todos me hacen el mismo comentario, si en realidad logran imaginarse que fatigante se vuelve este circulo vicioso?. Por qué yo tengo que responder por lo que yo no he hecho? Por qué quedo sintetizado a esta expresión?.
Sus caras cambian, las personas  se disculpan, las personas se interesan, las personas saben que en su afán de conceptualizar qué es un Colombiano están reduciéndolo a lo que como bien dices tú los medios nos venden.
Pero quiero ir más allá no  me quiero detenerme  en los medios de comunicación y sus  series, que si bien es cierto ellos cuentan una realidad de nuestra historia “verdadera” o “no” es parte de lo que mostramos al mundo.
No puedo decir que estoy en desacuerdo con todo el artículo que hace una crítica al “gobierno” a los “colombianos”, pero creo que no podemos justificar que no se haga nada tampoco, si  un medio de televisión como el chileno, pone a una mujer, disfrazada a recitar un discurso en el que se reduce la integralidad de que es ser Colombiano.a de esta manera pues lo que se hace es reafirmar el estereotipo.
Creo que hay cuestiones de otras naciones que merecen el respeto de los medios, por ejemplo yo no iría por nada del mundo a decirle a un alemán que es Hitler o que si ha participado en el exterminio y menos saldría en un video diciendo que soy alemán con un bigote y alzando la mano.
Acá no podemos hablar de buenos o de  malos colombianos, no podemos decir que todos salgan a protestar contra los programas de televisión, lo paradójico del asunto es que somos críticos, para algunas cosas pero para otras no, decimos criticar una sociedad racista, pero a veces defendemos el racismo, decimos no ser misóginos pero amamos y estamos alienados al futbol masculino. Decimos que fuimos “chauvinistas”  reclamándole a Chile sus desproporciones y algunos gobiernos condenan a Donald Trump por sus declaraciones.
Nuestras  categorías de análisis deberían tener en cuenta la interseccionalidad entre la clase social, el origen, el género, la orientación sexual y todas las demás categorías que nos construyen como sujetos diferentes e intentar ser  lo màs objetivos posibles.

Creo que los periodistas  no  deberían disculparse sino al contrario cuando intenten hacer una representación de algún país que haya vivido un proceso de colonización  no se peguen de  los clichés de la señorita Laura, del pollo con hormonas de Evo Morales, del acento argentino y chileno ni de cuentas Miss Universo tuvo Venezuela. Creo que alguien con un poco de respeto por el otro simplemente se informa un poco y no repite un libreto.
Cata !
PDT: Por  lo demás totalemente de acuerdo ;)

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